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dilluns, 3 de juny del 2013

22@ y Plaça Europa - EXPO 2008 (VI)

La ciudad de Barcelona ha alcanzado el límite físico de lo que puede crecer. Zaragoza no lo ha hecho, podría extenderse decenas de kilómetros. De modo que cuando en Zaragoza se proponen impulsar una actividad industrial concreta lo hacen en el extrarradio (porque hay), y esto incluye los centros comerciales. Las torres de oficinas que hay en la ciudad no se concentran en ningún punto concreto. Lo cierto es que situada entre Barcelona y Madrid, a la ciudad le cuesta competir en ciertos ámbitos empresariales e industriales, mientras que en otros su localización en el mapa la hacen ideal. Las industrias limpias no se han establecido aún en Zaragoza con fuerza.

Con la burbuja inmobiliaria los polígonos industriales crecían como setas en torno a la ciudad, y muchos de ellos están hoy en estado de semi-abandono. Dentro de todo esto es interesante la propuesta del polígono industrial Plaza, cerca de la ciudad, conectado con dos autovías, con parada de tren y junto al aeropuerto, pero insisto en que no se puede decir que esto sea industria limpia basada en el uso de la informática y las telecomunicaciones.

Cuando un área dedicada a la industria se ha querido reconvertir en uso urbano, se ha dejado limpio el terreno y se han construido viviendas, parques y equipamientos. Algunas chimeneas altas de ladrillo apenas logran recordar el pasado reciente del lugar, y prácticamente nunca aparecen usos mixtos en un barrio (mucho menos en un edificio). La memoria histórica es mínima en lo que se refiere al uso industrial, y como digo la aparición de oficinas es algo casual en la ciudad, además hay pocas grandes empresas que prefieran instalarse en Zaragoza antes que en otra ciudad.

El verdadero intento de Zaragoza por generar un entorno atrayente de industria limpia, cerca del AVE, con palacio de congresos, hoteles, y muchos metros de oficinas en un entorno urbano y ajardinado es la Expo del agua de 2008. Hay que estar atentos a la fecha, porque en 2008 empezó la crisis mundial, tachar de fracaso la actuación porque no vendieron las oficinas es oportunista, teniendo en cuenta que la tendencia económica de este país va de mal en peor. Lo cierto es que solo han pasado 5 años y ya se ha vendido el 80%, también es cierto que el Gobierno de Aragón acabo comprando el primer 40% para centralizar las funciones públicas (tales como hacienda, sanidad, etc...) y ahora trata de vender los muchos edificios (anticuados en comparación) que tenía repartidos por el centro la ciudad.

(Maqueta de la Expo 2008, todos estos edificios se tenían que reconvertir en un uso de oficinas)

Ciertamente los de Zaragoza no son edificios en altura, pero por el volumen de la operaciones y lo que podrían llegar a significar para las ciudades, creo que 22@ se acabará adaptando a Barcelona, que plaza Europa funcionará para Hospitalet y que los edificios de la Expo harán su papel en Zaragoza.

(Este es uno de los edificios principales reconvertido. Aunque en la foto no lo parece, tiene 4 alturas)

Collserola - Reserva del Ebro (V)

Barcelona se sitúa en un pequeño valle limitado por dos ríos, el mar y una sierra con abundante vida vegetal. Dicha sierra se ha conservado y sigue existiendo por la complicación que entraña construir en ella ya que, en la vertiente de la montaña que da a Barcelona, las pendientes son muy pronunciadas. Una iniciativa reciente trata de domesticar esos montes conservando su alma de naturaleza salvaje, básicamente se trata de transformar la montaña en un parque salvaje a partir de pequeñas actuaciones.

Zaragoza se sitúa en un valle mucho más amplio, por cuyo centro pasa el Ebro. La aproximación de la ciudad hasta las montañas todavía no supone un límite para el crecimiento urbano, y aunque hay algunas actuaciones recientes, se parecen más a la forma en que Barcelona se enfrenta al delta del Llobregat, un humedal algo alejado. Paradógicamente el entorno natural más semejante son precisamente las zonas húmedas e inundables del entorno del río Ebro, y las actuaciones que se han venido realizando tienen un paralelismo evidente.

El río a lo largo de su historia ha cambiado el curso de su cauce en múltiples ocasiones, sin embargo las aguas subterráneas no tienden a ir justo por debajo del cauce principal, sino que ocupan una zona mucho más amplia. Aquellos lugares que antiguamente eran lecho del río, hoy acogen una exuberancia vegetal y de vida salvaje que contrasta fuertemente con la aridez del entorno. El área inundable más cercana a Zaragoza fue colonizada, Fuentes de Ebro Viejo (ver mapas en mi primer post) se considera hoy parte del centro urbano (como els Tres Turons lo son de Barcelona), pero en 1991 se declararó reserva natural a los galachos que flanquean la ciudad. Estoy hablando de la llamada Reserva Natural Dirigida de los Sotos y Galachos del Ebro.


Desde entonces se vienen realizando actuaciones mínimas de domesticación de esos parajes, pero tratando de mantener el hábitat inalterado. Dejando de lado la gran diversidad de fauna y flora (que ya está en la wikipedia), lo interesante es el paralelismo en las intervenciones, por ejemplo en el galacho de Juslibol, hay un camino mínimo para el acceso, un centro de interpretación con información para visitas guiadas, un comedor al aire libre, casetas para la observación de las aves y la fauna en general, señalizaciones y placas informativas... Todo ello complementado con servicios de mantenimiento y jardinería, y actividades de repoblación con voluntariado. Este galacho es el más reciente, ya que fue creado por una riada en los años 60, antes por ahí pasaba el río, ahora hay acuíferos. El galacho de la Alfranca es mucho mayor y más antigüo, pero al estar más alejado no está tan bien equipado, aunque se realizan el mismo tipo de actuaciones.

Todo esto se vino haciendo muy poco a poco hasta el año 2008. En ese año Zaragoza fue la sede de una expo internacional dedicada al agua, y entre otras cosas se invirtió mucho en revitalizar y comunicar las distintas partes de la reserva natural. En el meandro de Ranillas se transformó el uso agrícola en un gran parque (el mayor de la ciudad) alternativo en su concepción. Básicamente es una secuencia de los distintos entornos naturales que se pueden encontrar en la zona, recorrido por una red de caminos, canales y acequias, y rodeado por el entorno ribereño salvaje preexistente. Este parque se ha convertido en el centro de un sistema lineal de espacios verdes que desde los galachos de Juslibol atraviesa la ciudad de este a oeste, por la orilla del río pasando incluso bajo los puentes, conectando con distintos parques preexistentes y buscando llegar hasta el galacho de la Alfranca (objetivo sin cumplir por falta de presupuesto, pero que sigue en marcha).

En definitiva entornos naturales que se incorporan a la ciudad sin perder su esencia a través de actuaciones de paisajismo.



Gràcia - Torrero (IV)

Cuando Barcelona era una ciudad amurallada y no se podía expandir, la clase acomodada formada por burgueses adinerados buscaban la forma de vivir lejos del bullicio de la ciudad, pero cerca de la ciudad. Se nos dijo en la excursión que en realidad Gracia era inicialmente una población de “fin de semana” más que una población con residentes habituales.
En Zaragoza hay varios barrios con una historia similar. Pero el barrio de Torrero es el que más similar sería a Gracia en su concepto básico, aunque tiene su propia historia...

A finales del s.XVIII se inauguró el Canal Imperial de Aragón, una obra inmensa que buscaba comunicar la costa Atlántica y la Mediterránea con barcos. No se llegó a acabar, pero sí que tuvo dos funciones importantes, mejoró el sistema de regadíos desde Navarra hasta Zaragoza y al mismo tiempo constituyó una vía rápida de transporte para el comercio entre estos dos lugares. Se construyó una pequeña población portuaria en el canal a su paso por Zaragoza y se llamó Torrero. En la segunda mitad del s.XIX el ferrocarril llegó a Zaragoza, y con él la industrialización, el canal perdió una de sus funciones de un día para otro, y al mismo tiempo la ciudad necesitaba crecer rápidamente para dar acogida a toda la inmigración rural.

No tardó mucho en aparecer una idea innovadora, una especie de ciudad de recreo, cerca de la ciudad principal y muy bien comunicada. Torrero se perfilaba como el lugar ideal para vivir alejado de los malos humos que generaban las modernas fábricas de la ciudad, un lugar limpio, al lado de un canal navegable que ya no tenía uso industrial, mucha gente invirtió para vivir en el barrio de moda, rodeado de árboles (antes allí había un bosque de pinos enorme) y al lado de un canal con gondoleros como los de Venecia... Al final no era tan bonito como Venecia, no había gondoleros, y comprarse una barca para ir arriba y abajo por un único canal resultó no tener tanto encanto, pero estaba bastante bien para ser un barrio-dormitorio con casas de entre 1 y 3 plantas, y una anchura de las calles que permitía plantar árboles, como en Gracia. El problema fue que no tenía un modelo de crecimiento adecuado. En Gracia se construía cada promoción alrededor de una plaza donde se centralizaba la actividad. En Torrero no solo no había plazas, sino que la única actividad que se contemplaba era la de hacer pic-nic al lado del canal e ir hasta Zaragoza para todo lo demás. Las viviendas que daban al canal cumplían con lo esperado, pero el resto del barrio eran casas y más casas en una estructura urbana que no se supo imponer-adaptar a la preexistencia de un camino.

Durante el franquismo el barrio creció mucho en altura, pero si había alguna planificación aparte de la especulación sigue sin dejarse notar, la fachada más común es la medianera. En Gracia también parece percibirse esto mismo, a menudo hay un edificio de 6 plantas junto a otro de 2. Se aumentó la densidad, y en las dos calles principales apareció el comercio, mientras que en el resto del barrio, el uso principal de la planta baja sigue siendo el de vivienda. Entonces es cuando empezó a notarse más la falta de equipamientos y de espacio público. No es lo mismo estar a 400m de un parque de escala urbana, que estar a 100m de una pequeña plaza llena de actividad.

En este enlace se puede visitar el barrio de torrero y ver el contraste entre las casas más antiguas y las más nuevas. En primer plano se ven dos de las iniciales que se conservan.

Otra de las cosas que han pasado, es que por fin ha llegado la ciudad hasta Torrero, siendo esto lo que hace más evidente el paralelismo entre Gracia y Torrero, lugares con una identidad propia, cierto carácter y autonomía, que se encuentran de repente físicamente inmersos dentro de la ciudad de la que huían. En Gracia fue una cuestión de límites, y se ha peatonalizado casi todo. En Torrero los límites son claros (el parque lineal del canal), ya se habla de peatonalizar, pero la problemática es otra. Tras la guerra civil, lo primero que se construyó en Torrero fue la cárcel, hoy en día ya no está, y hay un intenso debate sobre qué hacer con el gran solar que queda. El objetivo es suplir las funciones que cumplen las plazas de Gracia con una gran plaza cargada de equipamientos.

Historias de dos barrios que empezando igual, siguieron caminos distintos para volver a converger.

(Cada año la agrupación Torrero sigue celebrando una carrera por el canal en fiestas)

Montjuïc - Parque grande (III)

No existe en Zaragoza nada con tanta presencia como la que tiene Montjuïc en Barcelona. El entorno es plano, los montes están lejos y tienen pendientes suaves. Montjuïc tiene una fortaleza militar, en Zaragoza el castillo está en una pequeña elevación a orillas del Ebro, junto a las antiguas murallas de la ciudad medieval. Es el palacio de la Aljafería, que es uno de los mayores tesoros arquitectónicos que se pueden encontrar en la ciudad, sería difícil comparar una cosa y otra.
Entrada al palacio de la Aljafería
File:Aljafería2.JPG     

Compararemos Montjuïc con el llamado parque grande de Zaragoza, tratando de obviar las diferencias de escala. El de Zaragoza es un parque de 40 hectáreas que se situó sobre el monte más cercano al perímetro de la ciudad (el de entonces), y se inauguró en 1929, mismo año que la expo en Montjuïc, fecha para la cual ambas montañas se domesticaron parcialmente. Montjuïc se domesticó mucho más para las olimpiadas mientras que en el parque grande aún se conservan casi intactos los pinares, aunque del mismo modo entre la vegetación han acabado apareciendo equipamientos deportivos y el parque de atracciones. El estadio Olímpico se encuentra dentro de Montjuïc, mientras que la Romareda se encuentra situada a los pies del parque.

Ambos lugares sirvieron como cantera en el medievo para sus respectivas ciudades, aunque la influencia concreta de esas canteras en Zaragoza no es tan acusada como en Barcelona. Ambos lugares comparten también varios conceptos en lo que a arquitectura y urbanismo se refiere, la forma de entrar a través de un paseo central, el coronamiento de ese paseo con el elemento principal, los respectivos jardines botánicos, las fuentes luminosas, la variedad y riqueza de rincones y jardines, el enfrentamiento de una escalera que sube directa con un viario sinuoso que sirvió para hacer carreras, en Barcelona de F1, en Zaragoza deSidecar. Los paralelismos son evidentes.

(Parque Grande de Jose Antonio Labordeta, al fondo la estatua de Alfonso I 'el batallador')

Incluso el pabellón alemán de Mies y la fundación Miró tienen su contrapartida en el parque grande: El rincón de Goya, un museo dedicado (inicialmente) a la exposición de pinturas de Goya, que tiene el honor de ser el primer edificio racionalista de España, construido por Fernando García Mercadal en 1928.

(El Rincón de Goya)


Ciutat Vella - El Casco (II)

ORIGEN

Zaragoza, como Barcelona, es una ciudad que tiene su origen en los años del Imperio Romano. Su nombre original fue Caesaraugusta, en honor al emperador Octavio Augusto que fue su fundador. Se buscaba una posición estratégica para controlar el valle medio del Ebro y se eligió ese emplazamiento, cercano a la desembocadura de dos afluentes. Anteriormente, en esa localización (tal vez un poco más al este, pero no está claro) ya había un asentamiento Íbero llamado Salduie. La razón de ser de la ciudad era y sigue siendo controlar el tránsito de personas y mercancías en el eje comercial este-oeste de la península, que hasta la llegada del ferrocarril se hacía vía fluvial por el Ebro (y en menos medida por los afluentes), y al mismo tiempo cruzar ese eje con un nuevo eje comercial y estratégico norte-sur que atravesase un río difícil de vadear por su dimensión. Podría decirse que así como la razón de ser de Barcelona es el puerto, la razón de ser de Zaragoza es un puente sobre el río.

CARDUS Y DECUMANUS

Como en cualquier ciudad romana, los ejes cardus y decumanus son los generadores del urbanismo en lo que inicialmente fue un centro militar para la romanización del norte peninsular, y posteriormente un centro de comercio. Al igual que en Barcino, los ejes no se colocan orientados, sino que se giran para alinearse con el río. Al contrario que en Barcino, el eje largo no es el perpenticular al mar, sino el paralelo al río. El eje corto, el cardus, sigue siendo fácilmente reconocible hoy en día, mientras que la localización del decumanus no está tan clara. Siempre se había creído que se correspondía con la única calle recta que atraviesa el centro urbano a lo ancho, justo por el centro del casco histórico, pero recientes excavaciones parecen señalar que el decumanus de Caesaraugusta no estaba centrado, sino más cercano al río, lo que sería una peculiaridad.

RUINAS ROMANAS

El casco histórico de Zaragoza está lleno de ruinas romanas. Construir allí es tan problemático como hacerlo en Ciutat Vella, ya que en cuanto se excava un poco, siempre sale algo romano. El patrimonio histórico es extenso, pero los restos más destacados de la huella romana datan de los siglos I y II d.c.: las ruinas visitables del foro, las del teatro (que se conserva bastante bien), restos del puerto fluvial, de las termas, una parte de la muralla y parte de la cimentación del puente de piedra, que es lo único que sigue en uso. También se han encontrado restos de obras hidráulicas, para el suministro y el saneamiento de agua, aunque una ciudad con tres ríos no pareció necesitar nada tan aparatoso como un acueducto.

Maqueta de Caesaraugusta.

ARQUITECTURA MUDÉJAR

Al contrario que en Barcelona, Carlomagno no logró entrar en Zaragoza después de que la península fuese islamizada, por lo que la arquitectura medieval será bien diferente. El nombre de la ciudad pasó a ser Saraqusta, y aunque existen obras románicas como la iglesia de Santa Engracia, el estilo arquitectónico se encaminó y tuvo su máxima expresión en el mudéjar en lugar de en el gótico, el material principal no es la piedra como en Barcelona, sino el ladrillo, el yeso y el alabastro. Los restos más representativos que quedan son el palacio-castillo de la Aljafería, la torre de la catedral de la Seo y su cimborrio, la Lonja y varios palacetes. De hecho la Seo, que se sitúa sobre el antiguo foro romano, es un edificio que muestra todos los estilos arquitectónicos, desde el románico hasta el barroco, por la gran cantidad de modificaciones que ha sufrido.

EL URBANISMO

Tal como ocurrió en Barcelona las calles pasaron de ser rectas en la época romana a ser sinuosas y estrechas en la edad media, pero en el s.XIX pasaron tres cosas que cambiaron esto. La primera fueron los sitios de Zaragoza, en la que Napoleón se ocupó de destruir prácticamente toda la ciudad y matar al 80% de la población, con lo que hubo que reconstruirla de malas maneras y sin plan alguno. Hasta entonces, en muchos escritos se lee que la llamaban la Florencia española por su belleza. La segunda fue la apertura de la calle Alfonso 40 años después, con edificios modernistas de buena factura, recta y ancha en pleno centro se convirtió en el nuevo hogar de la burguesía rica (es similar al carrer Ferran). La tercera fue el plan urbanístico de José de Yarza, que básicamente preveía nuevos puentes, ensanches extramuros (dada la ineficacia demostrada de enfrentar muros con cañones), y la higienización de un Casco reconstruido con prisas, con la apertura de más calles como la calle Alfonso. Sin embargo dicho plan no se materializó correctamente, se construyeron los nuevos barrios (la especulación sobre el valor del suelo era un gran negocio) pero en el Casco histórico ningún proyecto lograba salir adelante a pesar de los muchos intentos, no era rentable. El resultado es evidente, tras casi un siglo de relativo abandono a la espera de reformas, el centro (y los ensanches medievales) no solo era viejo, se encontraba deteriorado. Finalmente en los años 1940 se abrieron un par de calles al estilo de Vía Laietana pero a menor escala (San Vicente de Paúl), y se definió un gran perímetro para la plaza del Pilar, al estilo de lo que se hizo en la rambla del Raval. Hoy en día se puede afirmar que todo lo que tiene “olor a viejo” está catalogado y protegido, se trabaja en la recuperación del patrimonio histórico y hay actuaciones para la rehabilitación y mejora de esos barrios tanto tiempo maltratados.

Zaragoza (I)


Zaragoza es una ciudad en un cruce de caminos. Se sitúa en el centro del valle del Ebro y su posición estratégica es la razón de su éxito, eso es lo que más define la historia ciudad. Es una ciudad antigua que ha formado parte de la historia peninsular desde los tiempos del Imperio Romano.

Plano realizado en clase el primer día.
Están representados el casco urbano, los ríos, los viarios principales, los parques más grandes y el tren.

La ciudad antigua tiene dos partes bien diferenciadas: el Casco y los ensanches medievales. Hubo una muralla romana que definía el perímetro inicial de la ciudad, pero con el paso de los años un lento y constante crecimiento hizo que apareciese una segunda muralla, que no se llegó a llenar del todo con edificación, ya que se mantuvo siempre una gran huerta intra-muros. Finalmente las murallas dejaron de tener sentido, coincidiendo con la expansión exponencial de la ciudad.

Plano previo a la invasión Napoleónica.
Se puede distinguir el casco de los ensanches, e incluso el uso de cada edificio. En el dibujo original  el entorno agrícola está con el mismo nivel de detalle, pero aquí se ha desdibujado para apreciar la ciudad más fácilmente.

A partir del s.XIX, Zaragoza crece cada vez más rápido, se aplican cuatro estrategias básicas de crecimiento:

  1. La primera y más simple es crecer a lo largo de los caminos, dado que la ciudad es un cruce de vías esto hace que se expanda como una araña y deje huecos.
  2. El segundo es crear grandes bolsas compactas de vivienda, con lógicas propias, alejadas o cercanas a la ciudad existente en ese momento, con lo que también se dejan huecos.
  3. El tercero es la creación de anillos, vías circulares que rodean la ciudad aprovechando el extraradio o los huecos existentes. El primero es medieval, el resto se hicieron en el s.XX.
  4. El cuarto es buscar soluciones particulares para rellenar los huecos y generar una ciudad compacta. Unas veces en los huecos se han colocado nuevas vías de acceso a la ciudad para reemplazar a las anteriores (a nivel de uso) por quedar estrechas dado el cambio de la escala urbana. Otras veces esos espacios se han empleado para colocar equipamientos y parques. También hay ejemplos de grandes solares que aguantaron sin densificarse mucho tiempo y acabaron edificados.

El río Ebro, el Huerba, y las vías del tren fueron barreras que a la ciudad le costó atravesar y colonizar. El río Gállego, y el Canal Imperial de Aragón son las barreras contra las que el crecimiento de la ciudad lucha ahora mismo.
Mapa de Zaragoza en 2009..
En este plano se puede observar que Zaragoza se ha adelantado a su crecimiento futuro con la creación de un anillo enorme. Tambien se vé como las modernas zonas industriales se encuentran alejadas del tejido urbano. Evidentemente lo más llamativo es la forma de la ciudad. y los colores. Los colores son los de la ortofoto, puede decirse que en ellos se leen los usos de cada zona, mezclado con la época en que fue construido.