El
Carrer Montcada.

Anteriormente
había un camino, que salía del Portal Major de la ciudad pasaba
por el Vallès dirección a Roma. En los alrededores vivían familias
de pescadores, marineros y otros trabajadores relacionados con el
mar. En el siglo XII, Guillem Ramón de Montcada decidió urbanizar
la zona. Hasta el momento, una parte importante de la parte baja de
la calle formaba parte de una necrópolis surgida alrededor del
templo que se ubicaba dónde actualmente se encuentra Santa María de
Mar.
Los
terrenos eran propiedad de los Montcada, y al poco tiempo se
convirtió en la vía burguesa por excelencia de la ciudad medieval.
Numerosos palacetes se construyeron allí entre los siglos XIV y
XVIII.
Durante
el siglo XVIII, con la construcción del Mercat del Born, comenzó el
declive de la burguesía en la Calle Montcada, y los pequeños
palacetes se convirtieron en almacenes.
El
Pla Cerdà y la construcción de l'Eixample provocaron que durante la
segunda mitad del siglo XIX muchas familias adineradas se fueran a
vivir a la zona más alta de la ciudad.
La
apertura de la Vía Laietana, en 1907 fue otro de los grandes
detonantes que provocó la decadencia residencial en el barrio. El
declive era tan acelerado que en 1930 se creó la Societat d'Amics
del carrer de Montcada por tal de preservarlo. Esta sociedad estaba
formada por, entre otros, el Marquès de Villallonga, Manuel Rocamora
i Vidal, Gustau Gili,...
Con
el nacimiento de esta sociedad, en 1947 se consiguió declarar la
calle cono conjunto Monumental-Histórico-Artístico por el Estado
Español.