Cornella de Llobregat también esta partida por una gran infraestructura, pero en este caso, las vías de tren. Durante muchos años esta separación era muy evidente y no permitía el libre movimiento entre Cornella Norte y Sud.
Hasta que con la ayuda del planeamiento urbanístico provocado por la implantación del Trambaix se hacen dos grandes obras estructurales: Una de ellas es la creación de un túnel por debajo de las vías de la RENFE, que incorpora tanto el paso del tram y los peatones como el paso de tráfico rodado, creando un intercambiador entre el tramvía, la RENFE y el metro.
La otra infraestructura es la eliminación del talud de tierras que creaba las vías del tren y substituirlo por un puente que permite el paso peatonal por debajo en forma de parque urbano.
Estos dos proyectos han hecho permeable el paso entre las dos partes de la ciudad, uniendola y fortaleciendo la idea de una Cornella unitaria.


